jueves 20 de marzo de 2008
Grito....
A veces as saudades no son solamente por Lisboa, a veces es la nostalgia por alguien, quien nos lleva a escuchar fado.
Eco silencioso,
del sonido de mis pies solitarios,
en la tarima de madera.
Arde inconsciente,
el leño de castaño,
en la lumbre,
y siento frio.
Tras la ventana, noviembre amanece,
vistiendo de helados brillos,
las verdes hierbas del jardin.
Y tu no estas.
Campo de sangrantes amopolas.
Noche eterna.
Cafe frio, y cigarrillos humeantes,
sobre la mesa.
Amanece y te lloro.
Fue en agosto,
cuando los cimbreantes tallos,
de los trigos,
caen al suelo cercenados
por la hoz del segador.
Fue una noche, sin luna,
nos amamos en secreto,
el uno junto al otro,
unidas nuestras manos,
y nuestras bocas,
en una eterna promesa de amor.
Siempre juntos. Era verano.
Y tu no estas.
Pasamos un otoño,
soñando primaveras,
y casi sin notarlo,
lentamente, nuestras manos,
se soltaron,
y nuestras bocas,
se separon, iremediablemente,
para siempre.
Llego el invierno.
Y tu no estas.
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